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Cucaracha

Las cucarachas son consideradas uno de los insectos más comunes. Su presencia en casi cualquier hábitat o lugar del mundo demuestra su indiscutible éxito en la naturaleza, sin embargo muchas de estas características adaptativas las convierten en una de las plagas más complicadas de controlar. Usualmente escogen grietas y hendiduras para vivir, porque les proporcionan las condiciones adecuadas de humedad y temperatura. Se alimentan de una gran variedad de alimentos, como carne, queso, cerveza, cuero, harinas, pegamento, pelo, animales muertos y restos de plantas.

Las cucarachas se desarrollan por medio de una metamorfosis gradual que implica 3 estados: huevo, ninfa y adulto. La hembra produce una cápsula colectiva llamada ooteca que contiene dos hileras de compartimentos embrionarios. Las ninfas eclosionan al mismo tiempo, rompiendo la ooteca por la parte superior. Son similares al estado adulto. Las ninfas atraviesan una serie de mudas para originar el estado adulto.

El período de incubación de los huevos, el de las mudas ninfales, así como el de la vida adulta, dependerá de la temperatura, humedad, calidad de la dieta y condiciones ambientales.

La cucaracha alemana (“Blatella germanica”) presenta color café claro y se pueden distinguir de otras cucarachas en que tienen dos líneas oscuras en la parte delantera de la armadura. Se reproducen durante todo el año. Una hembra produce de 4 a 8 ootecas a lo largo de su vida. Cada ooteca contiene de 30 a 48 embriones que necesitan unos 28 días de incubación. Las cucarachas recién nacidas necesitan atravesar 6 ó 7 etapas ninfales para originar el estado adulto, el cual puede vivir alrededor de un año.

La cucaracha oriental (“Blatta orientalis”) es de color café muy oscuro o casi negro. Cada hembra es capaz de producir 8 ootecas, cada una de las cuales contendrá 16 compartimentos en los que, durante 60 días, se desarrollará la generación siguiente. Las ninfas atravesarán 7-10 mudas para llegar al estado adulto. A diferencia de otras cucarachas, la oriental ha desarrollado ciclos estacionales bien definidos; suele aparecer con mayor abundancia al final de la primavera y principio de verano.

Su control es de vital importancia en todo tipo de instalaciones, no sólo para evitar pérdidas económicas y mantener unos niveles de higiene aceptables, sino también para la salud pública, ya que se ha demostrado que pueden ser portadoras en sus tubos digestivos de gran cantidad de gérmenes (“Eschrichia coli”, “Klebsiella aerogenes”, virus “Coxackie”, etc.) causantes de diversas enfermedades.

Hormiga

Las hormigas se encuentran entre los insectos de mayor éxito productivo. Afectan de manera adversa picando o mordiendo, invadiendo y contaminando los alimentos, haciendo sus nidos en el césped o, simplemente, molestando a los humanos o animales con su presencia y, posiblemente, transmitiendo ciertas enfermedades. Sin embargo, la mayoría de las especies son neutrales o no causan daño y algunas son depredadores benéficos de otras plagas, por lo que sólo un pequeño número de especies requieren control. El ciclo biológico de las hormigas se caracteriza por una metamorfosis completa en la que se distinguen 4 fases: huevo, larva, pupa y adulto.

La reina va depositando los huevos maduros en el nido y cuando éstos eclosionan surgen las larvas. Las larvas son alimentadas por la reina hasta que, pasadas unas semanas y tras varios procesos de muda, se transforman en pupa. Las pupas son parecidas a los adultos, pero ni se mueven ni se alimentan; requieren varios días para completar su ciclo y constituir el estado adulto.

El desarrollo completo de huevo a adulto precisa desde 6 semanas hasta 2 meses o más, dependiendo de las condiciones ambientales.

Las obreras que resultan de los primeros huevos se dedican a buscar alimento, para que la reina pueda seguir poniendo huevos, y a cuidar los huevos, larvas y pupas de las generaciones posteriores. Las colonias exitosas suelen tardar más de una temporada en desarrollarse hasta formar un número sustancial de machos y reinas. Los machos tienen la misión de inseminar a la reina y mueren a los pocos días de aparearse.

Las hormigas se alimentan de una gran variedad de alimentos, como jugos de las plantas, insectos, dulces, grasas, semillas, etc. Los nidos pueden construirlos en el exterior, en áreas relativamente abiertas y en el interior de los edificios, en grietas y hendiduras, muebles de madera, etc.

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